jueves, 7 de abril de 2016

El cigarrillo, la nueva forma de morir



¿Qué es el tabaquismo? 

 El tabaquismo es una adicción a la nicotina del tabaco. En la mayoría de los casos, se produce a través del consumo de cigarrillos y con menor frecuencia a través del consumo de habanos, cigarros, pipas y otros. Se considera fumador a quien ha fumado al menos 100 cigarrillos en su vida y actualmente fuma todos o algunos días. En Argentina fuma el 30% de la población entre 18 y 65 años y esto impacta anualmente en más de 40.000 muertes en nuestro país.



Esta enfermedad, considerada como una adicción de riesgo voluntario, es muy difícil de abandonar y controlar, por lo que una vez iniciado el hábito es sumamente difícil de dejarlo, ya que pasa a ser parte del estilo de vida de una persona, quien a pesar de saber el daño que se hace, no se da cuenta que a cambio de un “bienestar” pasajero, en forma lenta, silenciosa, pero efectiva, el tabaco va ocasionando daños irreversibles en la mayoría de los órganos del cuerpo, generando varias enfermedades crónicas y degenerativas y es causa de muerte prematura.


¿Cuáles son sus causas? 
 La mayoría de las personas que comienzan a fumar lo hacen en la adolescencia, en parte para identificarse con los adultos. El tabaquismo resulta muy accesible tanto por la multiplicidad de lugares de venta, como por el precio, con campañas de publicidad que identifican valores especialmente atractivos para el joven. Al mismo tiempo es una de las adicciones físicas más intensas. La Organización Mundial de la Salud, identificó estos factores y propuso estrategias para controlar esta epidemia a nivel mundial: aumentar el precio de los cigarrillos, prohibir -o regular- la publicidad, generar ambientes cerrados libres de humo de tabaco (sólo fumar afuera), prohibir que las empresas tabacaleras patrocinen eventos, incorporar información fuerte del daño del tabaco en el atado de cigarrillos, entre otros.

Consecuencias

Según los estudios médicos, fumar puede causar más de 25 grupos de enfermedades crónicas; entre ellas:
Aparato respiratorio. El tabaco es la principal causa de enfermedades en el aparato respiratorio. Las más comunes son: bronquitis, asma, obstrucciones crónicas, enfisema pulmonar, cáncer de laringe, faringe y pulmón.
Aparato circulatorio. La nicotina es un vasoconstrictor, por lo que disminuye el grosor de las arterias y los vasos coronarios, aumenta el ritmo cardíaco e incrementa la presión arterial. Mientras que el monóxido de carbono impide la correcta oxigenación de las células y altera las paredes de las arterias. Esto incrementa el riesgo de padecer agina de pecho e infartos del miocardio, además del desarrollo de enfermedades como la arteriosclerosis, la hipertensión, la insuficiencia cardiaca.
Aparato genital. La falta de riego sanguíneo provoca también impotencia masculina y pérdida de libido. Además, el tabaco es un tóxico que disminuye la fertilidad, incrementa el riesgo de aborto y de parto prematuro y afecta gravemente al desarrollo del feto.
Problemas en la piel. El tabaco disminuye el riego sanguíneo de los capilares de la piel, envejeciéndola y arrugándola.
Intoxicaciones generales del organismo. El tabaco reduce parte de la vitamina C y la vitamina B. También puede producir cataratas, pérdida del oído y deterioro de la dentadura, mal aliento, dolor abdominal. 




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NOTA: El humo del cigarrillo es una mezcla de mas de 4,000 componentes; muchos de ellos, mutágenos y carcinógenos.
La mortalidad anual por cáncer debido al cigarrillo es del 30 % (sobre el total de todas las muertes producidas por esta enfermedad).
Tabaquismo Pasivo
  • ¿Qué es el Tabaquismo Pasivo? 

 El tabaquismo pasivo es la exposición el humo ambiental de tabaco que sufren las personas sin ser fumadoras. Está demostrado que la inhalación del humo y sus tóxicos es muy riesgoso para la salud. 
  •  ¿Cómo afecta el humo a la salud del fumador pasivo? 

 El fumador pasivo puede sufrir: irritación en los ojos, tos, espasmos bronquiales, y riesgo de desarrollar cáncer (principalmente de pulmón). 
 
En los niños que son fumadores pasivos se suman: riesgo de muerte súbita (lactantes), otitis a repetición, trastornos del aprendizaje y de la conducta, entre otros. 
 
  • ¿Cómo se puede prevenir el tabaquismo pasivo? 

Existen leyes para proteger a la ciudadanía en los lugares públicos y de trabajo, que prohíben fumar en lugares cerrados. 
 
Cada uno de nosotros es responsable de extender estos beneficios a nuestro hogar y vehículo. Es importante saber que no es suficiente ventilar o fumar cerca de una ventana, ya que las sustancias quedan en el ambiente por varios días. 


Si no fuma no inicie 
Si fuma abandone definitivamente. 
Proteja a los suyos: declare su casa y auto libre de humo de tabaco.